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14 septiembre, 2007

A Dios pongo por testigo que nunca diré que ya lo he visto todo

No sé cuántas veces he dicho en este año "creo que ya lo he visto todo". Debería haber aprendido la lección: cuantas más veces lo dices, antes te sorprendes de nuevo.

En estos momentos no sé si me encuentro en una fase post-traumática o directamente en estado de shock. Tendría que colgarme un cartel en la frente que dijera: "si vas a decirme alguna gilipollez o burrada tal que hiera mi sensibilidad cultural, drógame primero y me lo tomaré con algo de filosofía".

Retrocedemos un par de horas en el tiempo. Yo estoy sentada en mi puesto de trabajo: el ordenador de la izquierda en el mostrador de la Biblioteca Municipal Antonio Durán Gudiol. Estoy tranquilamente haciendo unos préstamos, y asignando algunos ordenadores. Hasta el momento la tarde ha estado bien. Sin embargo, en tan solo unos segundos, he sentido cómo mi cabeza ha estado a punto de explotar (literalmente) al descubrir una incultura tal en ciertos usuarios, jóvenes, que me ha llevado a la duda existencial de si la gente tiene serrín en lugar de cerebro, o es que tal vez piensan con el culo.

Se me acerca una chavala con un ejemplar de la magnífica, espectacular y requetefamosa obra de teatro "Hamlet" del no menos magnífico, espectacular y requetefamoso dramaturgo inglés "William Shakespeare". Yo pensaba que venía a hacer un préstamo, y me pareció genial, pues considero que es un libro que todo el mundo debería leer. Pero no, no era exactamente un préstamo lo que quería, sino hacerme una pregunta que por poco hace que me caiga de la silla... Se le ha ocurrido decirme, literalmente: "Oye, ¿este libro no lo tendrás en algo que no sea teatro? Es que el teatro no me gusta nada, me lío porque no sé quién es cada uno".

Y me pregunto yo... Si no entiendes cuándo habla cada personaje en una obra de teatro, que va indicado al principio de cada diálogo, ¿cómo narices haces para leer un libro normal en el que no te facilitan nada? Oh, claro, será que no lees nunca.

Dios mío, qué depresión.